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Nos encontramos en un mundo cada vez más dinámico. Se
ha evolucionado en los últimos 50 años más rápidamente
que en los tres siglos anteriores. España es una buena muestra
de ello y su economía no es ajena a este fenómeno.
Uno de los principales ejemplos de la evolución que estamos
viviendo se observa en la realidad empresarial. Cada vez más,
las empresas están confiando la gestión y desarrollo de
parte de su proceso productivo a otras empresas. Cada vez menos empresas
fabrican en estos momentos la totalidad de su producto. Muchas se encargan
tan sólo del diseño y su ensamblaje e incluso están
dejando ya el diseño en manos de otras empresas más especializadas.
Esta nueva estrategia empresarial se conoce bajo el término de
subcontratación industrial
La subcontratación industrial se define como la operación
mediante la cual una empresa (contratista, demandante o empresa principal)
confía a otra (subcontratista o empresa auxiliar) el procedimiento
de ejecutar para ella, y según unas determinadas indicaciones
preestablecidas (diseños, planos y/o especificaciones), una parte
de la producción (fabricación de partes, piezas, conjuntos
o subconjuntos del producto o realización de fases de producción)
o de los servicios, para ser incorporados al producto final, conservando
la empresa contratista la responsabilidad económica final.
Engloba a los sectores de fundición, transformación sin
arranque de viruta, mecanización con arranque de viruta tratamientos
térmicos, recubrimientos superficiales matrices, moldes y modelos,
utillajes, plásticos, caucho, electricidad y electrónica.
La subcontratación presenta ventajas para la empresa contratista:
- Se hace más competitiva
- Produce con más calidad, al encargar el desarrollo de parte
de su proceso productivo a empresas especializadas.
- Disminuyen los costes de fabricación.
- No precisa incremento de plantilla e inversión.
- Incorpora a sus productos los últimos avances tecnológicos,
al no encontrarse atado a la amortización de cuantiosas inversiones.
Presenta ventajas para la empresa subcontratista:
- Mayor utilización de las instalaciones al trabajar para varios
clientes.
- Menores costes de fabricación.
- Elevación del nivel técnico y mejora de la calidad
que le permite alcanzar con mayor facilidad los mercados extranjeros.
- Mayor posibilidad de efectuar I+D.
Finalmente, la subcontratación como sector económico
también presenta una serie de ventajas para el país:
- Aumenta la competitividad del producto final al reducir su costo
y mejorar la calidad.
- Eleva el nivel tecnológico medio del país.
- Optimiza la utilización del parque de maquinaria del país.
- Permite exigir mayor integración nacional de los bienes fabricados
en el país.
- Produce mayor diversificación de la estructura industria.
- Promueve la descentralización industrial y es foco de atracción
de inversión.
- Es un factor de riqueza y crecimiento del PIB.
- Es una fuente de empleo.
Las Cámaras de Comercio apoyamos a las empresas españolas
subcontratistas y promovemos el desarrollo de esta estrategia
empresarial a través de las Bolsas de Subcontratación
Industrial. En los siguientes artículos podrá
ampliar más información sobre nuestra
labor de apoyo en este campo.
15 de Abril de 2003
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